Buena estabilidad térmica y oxidativa que conduce a una mayor vida útil de funcionamiento, reducción de los costes y del lubricante.
Reduce al mínimo la formación de depósitos, lo que proporciona un sistema más limpio.
Excelente protección contra el desgaste, lo que reduce el tiempo de inactividad no programado debido al mantenimiento.
Buenas características de filtrabilidad (incluso en presencia de agua) que permiten un ahorro de costes gracias al aumento de la vida útil del filtro y un mantenimiento reducido.
Excelente separación de agua y estabilidad hidrolítica, lo que significa menos tiempo de inactividad gracias a la prolongada vida del lubricante y al aumento de la fiabilidad del equipo.